¿Y quién saca de su tiempo para pensar que los niños o los ancianos que están en hogares sustitutos tienen necesidades tanto de afecto como de materiales básicos? ¿Habrá alguno de nosotros que después de darnos crédito por lo bueno que somos o después de una sección de meditación o de un buen almuerzo se nos pase por la mente que no necesitas necesariamente viajar a África para ayudar a los más necesitados?
Aquí en donde tú vives; Puerto Rico, hay niños y ancianos que necesitan de ti. Haz un gesto de amor.
¿Por qué será que teniendo casa, carro, trabajo, pareja y otras metas logradas aun nos sentimos vacíos? ¿Por qué se nos hace tan fácil señalar los errores de los otros y apenas nos conocemos nosotros? ¿Por qué nos aterra encontrarnos con nuestro interior?
Así deberían verse las plazas, los parques y los espacios públicos en todo momento; repletos de niños, jóvenes, adultos y ancianos. Todos compartiendo y gozando. Llenos de color los rincones y de carcajadas de felicidad la gente. Ajenos de la soledad, la ciudad y el tráfico.
Entre grúas y trazos de pintura acrílica sobre la pared del puente que está justo al cruce del Hospital Pavía y el Expreso Luis A. Ferré en la avenida Fernández Juncos se encuentran las nenas del Colectivo Moriviví demostrándonos una vez más su talentosísimo arte en mural. Esta vez la entidad sin fines de lucro “Paz para la Mujer” les hizo el acercamiento para la realización de este mural que trata sobre la violencia de género. El propósito de esta entidad es, además de ayudar a mujeres maltratadas, poder concientizar y prevenir.